Píldoras fin de semana: Comentarios de lo visto

 

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Los grandes en España ganan y golean. Entre los tres marcaron 17 goles este fin de semana: El Atlético goleó al colista Granada por 7-1, el Real Madrid hizo lo propio pero aún con más mérito porque fue en campo extraño: venció 1-6 al Betis con el mejor primer tiempo que se le recuerda en mucho tiempo, y el Barcelona no tuvo problemas para vencer 4-0 a un muy flojito Deportivo La Coruña. El Sevilla, uno que por méritos propios se ha metido en la élite aunque lejos de poder ganar la liga que solo está reservado a dos o como mucho a tres, ganó al recién ascendido Leganés 2-3.

Y todos preparándose ya para esta semana disputar sus encuentros de Champion.  Llama la atención ese Barcelona-Manchester City de Pep Guardiola. A propósito este City comenzó como una locomotora pero ha ido perdiendo gas. El sábado ante el Everton tuvo posesión de pelota 80-20% pero no hizo sino un gol. Demasiado toque para mi gusto, mucho tiki taka que no conduce a nada. Bueno, en descargo de ellos decir que tuvo dos penaltis (ya llevan unos cuantos, el que más en la Premier) pero Stekelemburg el portero del Everton paró ambos como si de Alvés el brasileño del Valencia se tratara.

El sábado viendo por televisión el partido Betis-Real Madrid noté que realmente la calidad de transmisión es muy mala sobre todo por la nitidez de las imágenes. Para corroborarlo hice “zapping” con otros partidos que se transmitían a la misma hora: en Inglaterra el Arsenal-Stoke y en Alemania el Leverkusen-Bremen. Mientras la imagen de los partidos de esos países eran perfectas, en auténtica alta definición, las del Benito Villamarín eran obscuras, opacas y difíciles de seguir. Es más, el gol de Varane lo vi en repetición porque en la toma abierta que había en el corner, perdí hasta la trayectoria de la pelota. Y todo se debe imagino a la mala iluminación de ese estadio (lo mismo sucede con Riazor y otros campos de la primera división). No es cuestión de calidad de cámaras o de si las mismas están bien equilibradas, balanceadas. En transmisiones desde el Bernabeu, Nou Camp, San Mamés y hasta el Insular de Las Palmas, las coberturas son magnificas, es en algunos campos donde dejan mucho que desear. La Liga debe hacer algo sobre el particular.

Lo del canario Jesé Rodríguez no va a terminar bien. Llegó al PSG a cambio de 25 millones de euros diciendo “no salí del Real Madrid para ser suplente” y no ha vuelto a jugar. La mejor promesa de la cantera blanca de los últimos años vio cortada su progresión cuando un alemán le rompió una rodilla. No volvió a ser el mismo y por el camino que va no parece lo vaya a lograr. Como en el Madrid tenía por delante hasta a Morata, aceptó irse a Paris pensando que Emery le iba a hacer titular por su cara bonita. Nada que ver. Jugó mal el primer día y al ser cambiado armó un escándalo a la vista de todos. No ha vuelto a disputar sino basurilla. El sábado estuvo calentado media hora y ni aún así entró. Dicen  que lo lleva mal por varios motivos: vive en un hotel 5 estrellas sin preocuparse de buscar casa, con su novia que se la pasa de compras, no ha querido aprender el idioma, no se ha adaptado a la vida francesa ni ha hecho nada por ello, y en los entrenamientos no se faja como el que más. O espabila o se acaba su estrellato.

Hablando de cantera blanca, en las divisiones inferiores del Real Madrid hay unos muchachos que en pocos años serán figuras. Sigo mucho las transmisiones del fútbol menor (ahora el canal Gol pasa la categoría juvenil). El Juvenil A del Real Madrid lo entrena Guti y hay un par de jugadores muy buenos: Febas y Martín Calderón son los que más me llaman la atención. En el filial, Real Madrid Castilla, el paraguayo Sergio Díaz se ha apagado un poquito después de un comienzo fulgurante, pero sigo manteniendo que el noruego Odegaard será en unos años la mejor zurda de Europa. Apenas acaba de cumplir los 17. Maneja la pelota con una sencillez y una delicadeza que parece la acariciara más que golpearla. Guarden ese nombre.

Feo espectáculo el que brindaron Diego Costa, el hispano brasileño, y su técnico italiano Antonio Conte en el partido Chelsea-Leicester. Faltando poco para terminar se vio al delantero haciendo señas inequívocas de “si no te gusta lo que hago, cámbiame”. Lo repitió varias veces y luego Conte dijo en rueda de prensa que Costa le había pedido el cambio y no lo hizo porque lo necesitaba. No Conte, no te pidió el cambio. Te retó a que lo cambiaras si tenías huevos. Y no los tuviste. No vengas a darle otro cariz al tema. Costa es un macarra que no estaba  de acuerdo con que le reclamaras y te dijo “cámbiame si tienes lo que hay que tener”. Sinceramente creo que Conte quedó desautorizado ante el resto del equipo, a menos que tome medidas disciplinarias con este provocador de jugador que tiene, lo va a pasar mal.

 

Si Balotelli se lo hubiera tomado más en serio sería un fenómeno. Es un extraordinario jugador pero su narcisismo y creer que está por encima de todas las cosas lo ha hecho fracasar y pasar de un equipo a otro sin asentarse. Tiene al Niza de líder en Francia. Vamos a ver cuando le dura.

Para ser su primer gol en España, lo de Rosales ante el Alavés fue de lujo. Perdía el Málaga 1-0 frente a los vascos en Vitoria y faltando cinco minutos, el venezolano soltó un zapatazo que entró por toda la escuadra. Magnífico gol.

El Athletic de Bilbao no remontaba ante la Real Sociedad desde 1992. Esta vez si, a pesar de ir abajo en el marcador 0-1, logó dar la vuelta al mismo y terminó imponiéndose 3-2. Hacia cuatro años que la Real Sociedad no perdía en San Mamés. Partidazo el de ambos equipos vascos, por juego, golazos y por llegar hasta el último minuto sin saber que podía pasar. Fallos -que también son parte del fútbol- como en el segundo gol del Bilbao, auténticos golazos como el de Muniaín e Iñigo Martínez, jugadones como uno de William. En fin, uno de los partidos más bonitos de lo que llevamos de liga.

Cinco derrotas en fila tiene el Sporting de Gijón. Este fin de semana cayó en casa ante el Valencia que conquista su primera victoria con Cesare Prandelli.

Siguiendo con italianos, en Milán a Icardi no lo quieren ni sus seguidores. Después del problema con Maradona que lo calificó de traidor a lo que el italo-argentino respondió que “Maradona no era ejemplo para nadie”, los hinchas de su equipo la tienen tomada con él. Ayer en San Siro colocaron una gran pancarta donde se podía leer: “Icardi: No eres hombre, no eres capitán, eres un pedazo de mierda”. Si así te tratan tus seguidores, imagínate como serán tus rivales. Quizás el argentino se lo ganó porque ante unos problemas con algunos ultras del Inter dijo que iba a llevar de Argentina 100 sicarios para que se las vean con ellos.

Fuera del fútbol, felicitar a Marc Márquez por su nuevo título en motos GP. Con 23 años ya lleva cinco mundiales, tres en la categoría reina.

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